viernes, 3 de abril de 2009

Estación de Francia


En mi último viaje, me escapé a Barcelona. 4 días increíbles, pues iba con la mujer a la que amo. Intentamos ver todo lo posible de esa ciudad a orillas del Mediterráneo y que tanto tiene en común con mi ciudad. Un magnífico puerto, un precioso barrio antiguo, excelentes edificios religiosos y civiles de estilo modernista y una soberbia estación de ferrocarril.

La estación de Francia, con sus 12 vías y su forma curva ha perdido gran parte de su tráfico, centrándose en la actualidad en servicios regionales, pero a pesar de su quietud ferroviaria, sigue teniendo un gran encanto.



Encanto que se refleja en su doble marquesina, algo dejada y abandonada pues muchos de sus cristales han desaparecido, en su forma curvilínea, en su claridad y por el olor a mar que el viento transporta.

Una de las cosas que más me llamó la atención, fueron sus topes hidráulicos, con sus remates en color encarnado, y fabricados en Ipswich, Inglaterra. Son magníficos y están muy bien conservados. No he visto topes similares en otras estaciones, de ahí que los captara para poder admirarlos en mi casa.





Esperemos que este espacio ferroviario no vaya perdiendo su esplendor y se convierta en un mero recuerdo, como si ha ocurrido en mi ciudad con la estación de Aragón o la estación de FEVE del puerto.

martes, 3 de marzo de 2009

Fugaz


La definición de Fugaz según la RAE es:”Que huye y desaparece con velocidad”.
Pero la fugacidad, aunque sea contradictorio, puede ser algo que perdure toda una vida. ¿Quién no recuerda una fugaz mirada a un primer amor en su adolescencia hasta el fin de sus días? ¿O la fugacidad del primer beso? Por no hablar del deseo que le pides a esa estrella fugaz que te ilumina en plena noche.

Así podría seguir describiendo esos momentos, instantes, situaciones, lapsos, segundos maravillosos que te llenan de emoción y que te hacen recordar sensaciones, sabores, olores o simplemente una sonrisa.

En realidad nuestra vida es un compendio de fugacidades, las cuales crean, modelan, esculpen nuestra existencia y que llenan nuestro interior de sentimientos, sin los cuales estaríamos perdidos. Todas mis fugacidades se remontan a mi infancia y adolescencia, cuando por casualidad salvé de morir ahogada a una niña, o cuando metí la mano en el rodamiento de mi bicicleta, o mi primer viaje en tren. Como digo son esos instantes, los que perduran toda una vida, y que siempre te acompañan, y que cuando estas en un momento de soledad o tristeza salen a flote para sacarte una sonrisa y devolverte la esperanza.

Pero también surgen en momentos de felicidad y alegría y que hacen que quieras compartirlos con todos los que te rodean. Que aburridas serían las tertulias, las cenas con los amigos o la familia sin esos recuerdos.

Y todo esto por la foto de un tren de cercanías al cual capte de manera rápida, fugaz como la vida misma.

sábado, 14 de febrero de 2009

Verja Estación del Norte
















Ayer por la tarde salí a fotografiar lo que queda, que ya es prácticamente nada, de la vía 19. Para los neófitos, deciros que era donde las composiciones regionales y de cercanías diesel tenían su ubicación cuando estaban fuera de servicio. Para poder hacer buenas tomas, me situé sobre el puente de Giorgeta, al que le quedan también un par de años de servicio (no es recomendable acceder a él, pues es peligroso al no tener prácticamente espacio para los peatones) En una semana que llevan de obras de la estación provisional del AVE, han desmantelado toda la playa de vías y derribado un par de edificios, por lo que ya queda poco.

Pero lo que si que fotografié, fueron los restos de la antigua verja de hierro que delimitaba lo que era el acceso a la estación de Mercancías de la Estación del Norte. Espero que no la derriben, pues seria un verdadero atentado cultural.

Algunos de vosotros os preguntareis por que le llaman la Estación del Norte, si está situada en el sur de la ciudad. La respuesta es sencilla, dado que hasta la aparición de RENFE en 1941, dos años después del fin de la Guerra Civil, había varias compañías ferroviarias, como la MZA (Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante fundada en 1856), la Compañía del Ferrocarril Central de Aragón, que construyo la Estación de Aragón, demolida en 1971 o la del Norte (Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España fundada en 1858)
Estas fueron las que mayor peso tuvieron, y la tercera, fue la que se encargo de la construcción de la Estación de la que estamos hablando, de ahí que se le conozca como Estación del Norte.

Bien, pues tras fotografiar los restos de la verja de hierro de la estación de mercancías del Norte (para los interesados está ubicada en la calle de San Vicente, un poco más adelante del edificio de correos) me acerqué a la Estación de pasajeros, y realicé otra tanda de fotos, eso si, con la mala suerte de quedarme sin batería, de ahí un consejo: llevar siempre mínimo dos baterías. Pero me quedaba la reserva de la cámara del móvil, que es de 5 megas y algo me ayuda en estos casos, y pude hacer varias fotografías a un TRD (tren regional diesel) que cubre la línea de Valencia Teruel-Zaragoza-Huesca y a un “patito”, (tren TALGO 250 o serie 130 de RENFE), que es la foto que podéis ver.

En fin, que la próxima escapada, dos baterías y una caña.

Saludos treneros.