sábado, 27 de junio de 2009

Alicante

24 de junio 2009 Incursión ferroviaria en Fuente la Higuera Alicante y Calasparra (Murcia).

Segunda Parte Alicante

Tras almorzar de una manera pausada y saboreando cada bocado de la maravillosa combinación de lomo, pimiento y patatas, acompañado de cacahuetes y aceitunas, partí camino de Alicante. Mi intención era localizar antes de llegar a la costa, un punto cercano a Sax o Elda, ambas con un maravilloso Castillo, para combinar la historia con la modernidad, y captar una instantánea donde apareciera un tren con el castillo de fondo.
Pero no tuve la oportunidad, por la gran cantidad de tráfico existente y tener que estar pendiente de la carretera.

Eso si, hice una parada en bodegas Bocopa, para comprar caldos, donde me atendieron maravillosamente.

Al ser 24 de junio, día de San Juan, fiesta plena en Alicante, había una gran concurrencia de gentes por sus calles, sobre todo por la zona centro, que se dirigían a ver la mascleta, con lo que, cargado con mi cámara y mi objetivo de 12-60 mm SWD, navegué contracorriente en dirección a la estación término. Allí me encontré con un Euromed y un Altaría que estaban a punto de salir, así como con un cercanías.
Pero lo que me llamó más la atención y que captó todo mi interés fue una maravillosa locomotora de la serie 333.
Esta locomotora fue construida en Valencia por Macosa. La fecha en que entraron en servicio es 1974 y están consideradas como las mejores máquinas diesel de las que dispone RENFE. La subserie 100, a la que pertenece la que está en Alicante, se reformó en 1999 y parece ser que le han dado de baja, y que por lo tanto sus días están contados ¿Qué no hay ninguna asociación de amigos del ferrocarril que la pueda solicitar y de esa manera convertirla en material histórico y preservarla? En fin, el tiempo dirá que ocurre con esta impresionante locomotora.

Tras disfrutar de la 333 me encaminé hacia la zona de la estación de San Gabriel, donde todos los trenes, tanto los dirección Murcia-Cartagena, como los procedentes de estas localidades tienen que hacer la inversión de marcha por no tener triángulo. De camino pasé por la antigua estación de Benalua, junto al puerto de Alicante que está en un estado de abandono y ruina total. Una verdadera pena que se desaprovechen estos espacios, ya que se podrían utilizar como salas de exposiciones, museo ferroviario, o el uso que quisiéramos imaginar.

Una vez llegada a una rotonda existente a la altura de una cadena de hoteles y comprobar que la vía era más que accesible, me dediqué a lo que se hace en estos casos. Esperar. Según el horario que disponía, la circulación de cercanías, se completaba con un Talgo y un mercancías que tendría que salir entre las 15 y las 16 horas de Alicante-Benalua.
Pero el mercancías no pasó y el talgo lo perdí por ir a curarme una herida en la planta del pie. Es la ley de Murphy, y no es la primera ni la última vez que me pasará. Este punto, se puede decir, es el único de la Comunidad Valenciana y en ancho ibérico, que circula a escasos metros del mar, ya que tras la finalización de la variante de Oropesa-Benicasim, solo nos queda este tramo de un par de kilómetros a la orilla del Mediterráneo.

jueves, 25 de junio de 2009

24 de junio 2009 Incursión ferroviaria en Fuente la Higuera Alicante y Calasparra (Murcia).

Primera Parte Fuente la Higuera

Otra jornada de carretera y trenes. Lo de carretera es por los 564 km de ayer, que sumados a los 600 del día 8 de este mismo mes, que me escape a tierras de Tarragona, más los realizados en mis salidas inter semanales a los alrededores de Valencia suman una bonita cifra de km. Pero ya se sabe, sarna con gusto no pica.

Ayer comencé más temprano si cabe, pues a las 7 de la mañana ya estaba en camino de Alicante, por el interior, con el objetivo claro de parar en la zona de los viaductos de Fuente la Higuera y con la excusa, almorzar en “El Serrano”.

Justo antes de este insigne bar-restaurante de carretera, hay un camino, semi asfaltado los primeros metros, que me aventuré a coger. Así, de improviso, así soy yo. Deduje que pasaría cerca del viaducto y me ahorraría el ir cargado con la cámara y ganar algo de tiempo. Y en efecto, así fue, pues al cabo de unos minutos pasé por debajo del viaducto, con lo que mi objetivo estaba más cercano.

Aparqué el coche en una era, y empecé a buscar un punto aceptable, donde la luz no me hiciera las inoportunas sombras o reflejos. Decidí continuar el camino por el que había llegado, que pasaba por una antigua edificación abandonada. En ese momento escuché un ruido inconfundiblemente ferroviario, y preparé mi cámara, deseando que no fuera el mercante. Afortunadamente era un regional.
Tras este breve inciso continué el camino y aparecí junto a la valla de seguridad ferroviaria. Pero con la fortuna de que había una puerta rota, y me decidí a traspasar su frágil umbral.

Así me encontré a pie de vía junto al primer viaducto. Pero yo esperaba un mercante que venía en la otra dirección, y no quería que me ocurriera como en Duesaigües, que me posicioné mal y capté los trenes de “culo”. Así que decidí avanzar hacia el otro viaducto, por lo que debía atravesar la trinchera por la que discurren las vías. Esta es muy fácil de cruzar, pues sus márgenes son muy anchos y se puede andar sin dificultad.

Tras 10 minutos de paso rápido, me encontré en el inició del segundo viaducto, el más cercano a Fuente la Higuera, y tras buscar un apoyo, esperé. La vista desde el viaducto es impresionante, y me quedé absorto disfrutando de la vista. De repente empezó un ruido semejante a un avión, pero este procedía de un tren. Se trataba del TALGO, que venía raudo y veloz desde el sur en dirección a Valencia. Por el horario se trataba del Talgo Murcia –Barcelona. El ruido al cruzar el inmenso viaducto fue indescriptible, lo que provocó que el vello se me erizara. Desde luego repetiré la experiencia.


Esperé un rato más esperando a mi mercante procedente de Trasona y con dirección a Sagunto, un bobinero. Por la información que disponía este debía pasar a las 8 por La Encina, pero como el horario de los mercantes es imprevisible, y ya eran las 9.30, decidí retirarme e ir hacia el primer viaducto. De camino pasó el regional Express Alcazar de San Juan-Valencia.

Al llegar al primer viaducto, el más alejado de Fuente la higuera, cometí un error, y fue buscar una sombrita bajo un pino, junto al inicio del viaducto. Error, por que desde esa posición su barandilla de protección cortaba la visión. Pero de esto me dí cuenta cuando pasó, raudo y veloz una unidad S-130 dirección a Madrid, que lógicamente salió medio tapada. En fin, como dice la última frase de una de mis pelis favoritas, nadie es perfecto (os dejo el intríngulis para que sepáis cual es).