jueves, 4 de junio de 2009

Vossloh Euro 4000 6003 TAKARGO

3 de junio Massalfassar

Hace unos días unos compañeros y colegas de afición ferroviaria, Nacho y Alex, me indicaron que iba a circular una de las nuevas locomotoras que Vossloh está fabricando para la compañía portuguesa Takargo. En concreto el modelo es Vossloh Euro 4000 o también conocidas como las 335. El recorrido habitual es subir a Barracas, para poner a prueba la potencia en las rampas del Ragudo y luego bajar de nuevo hacia Valencia. En este caso circulaba con 19 tolvas de arena que recogió en Valencia-Fuente San Luis. Al ser un día laboral, lo tenía difícil para poder “pillarla”, así que decidí pedirme la tarde con las horas extras que tengo acumuladas, y así a las 14.30 salí disparado hacia Barracas para ver si tenia la oportunidad de cazarla.

Por el camino, que en buena parte discurre paralelo a la vía, iba pendiente de ver si la localizaba, ya de regreso a Valencia, pero no tuve fortuna. Cuando llegué a Barracas y comprobar que ya había salido, decidí regresar, algo apesadumbrado, a Valencia, pues debí cruzármela en algún lugar sin visibilidad directa. Para no terminar de frustrarme decidí parar en uno de mis sitios de “caza” habituales, la estación de Massalfassar, que con sus 5 vías permite fotografías limpias de postes de catenarias. Llegué a las 17 horas y decidí no estar más allá de las 18.30, para estar en casa temprano y salir de cena con mi pareja.

Tras el paso del García Lorca, que casi lo pierdo por segundo día, un par de Talgos, Euromed, TRD y los numerosos cercanías, los cuales , la verdad sea dicha, no les tiro ni para probar la luminosidad ni balance de blancos, apareció un triple foco que venía desde Valencia.


Me extrañó, pues el TRD, que también lleva triple foco, hacía poco que había pasado. Así que puse el tele a tope, disparé y amplié. Y, oh sorpresa, era una locomotora roja. Este es el color elegido por la empresa portuguesa para sus locomotoras. Así que me preparé, me acerqué hacia el lado sur del andén, y pude captar la maravilla de la Euro4000, 335 o 6003. Pude fotografiarla de cerca, mientras cambiaba el maquinista de cabina, y le daban vía libre para regresar de nuevo a la factoría tras un duro día de pruebas.


La gama de color de esta compañía es maravilloso, con las dos tonalidades de rojo, que le dan un aspecto imponente a esta locomotora, ya de por si maravillosa, y que le dan un brío y una vistosidad mucho mayor que el blanco utilizado para la decoración de las locomotoras de RENFE. Otras operadoras privadas utilizan también colores menos discretos que el blanco, como el verde esmeralda de Angel trains, el azul de Comsa o el amarillo y azul de Continental rail. En fin, para gustos colores.


Espero, poder contar con otros chivatazos, y poder fotografiarlas en el recorrido que discurre entre Sagunto y Barracas.

lunes, 25 de mayo de 2009

FIN DE SEMANA FERROVIARIO: TERCERA Y ÚLTIMA PARTE, LA ENCINA.

3 de mayo La Encina

En teoría el domingo tres de mayo, día de la Madre, debía salir después de la comida familiar de Jaén con destino valencia. Pero ante la coincidencia de puente festivo y carrera de motos en Jerez, mi madre insistió en que marchara pronto a Valencia para evitar aglomeraciones.

Así que a las 10 de la mañana ya estaba camino de Valencia, por lo que decidí desviarme de la ruta unos kilómetros y en vez de bajar por el puerto de Almansa, desviarme hasta el nudo ferroviario de La Encina, donde ya estuve en octubre y hacer unas cuantas fotografías.

Nada más llegar tuve la fortuna de que pasara un Alaris, S-130, destino Madrid y procedente de Alicante, pero luego ya las circulaciones desaparecieron, cosa lógica por tratarse de domingo y reducirse el tráfico. Así que me dediqué a pasear por la estación y hacer varias fotos al cementerio de vagones existente en esta estación.

Pero, como en Albacete y Vadollano, no estaba solo. Había un par de ancianos, uno acompañado de su mascota perruna, que estaban paseando por las instalaciones. Recordar que La Encina es un verdadero poblado ferroviario, donde en cada rincón de sus calles hay claras referencias al ferrocarril. Solo hay que ver su paseo, la iglesia, donde el reloj es el de la estación o donde el Cristo esta clavado sobre traviesas y raíles ferroviarios. También tienen una bonita colección museística en lo que allí denominan el “cine”.


Retomando al anciano y su mascota, me acerque a saludarlos, y entablé conversación con el señor. Resulta que, obviamente, había sido ferroviario durante 45 años, de los cuales 25 fogonero, y que era una lástima que la estación esté tan desangelada. Desde que construyeron el By-pass, ya no paran las circulaciones destino Alicante y Murcia, procedentes de Valencia a hacer la inversión de marcha y aquellos habitantes de La Encina que quieren coger un tren destino a cualquier lugar deben coger el único regional que para en la estación y dirigirse a Alicante a coger cualquier otro tren de largo recorrido. También me comentó que era increíble que se estuviera deshaciendo la placa giratoria de la estación, que era la más grande de la época, pues podían entrar en ella cualquiera de las locomotoras existentes. Y la verdad que es impresionante. En mi anterior visita, en octubre de 2008, quedé deslumbrado de su tamaño y de su estado. Creo que sería más que interesante que RENFE o cualquiera de las asociaciones de ferrocarril de la Comunidad Valenciana, se interesara en la conservación de este elemento ferroviario.

En un momento dado se unió a la conversación un trabajador de Renfe, al que pregunté, por curiosidad, si iba a pasar algún mercancías. Este me comentó que desde el inicio de la crisis el paso de mercancías había descendido de una manera alarmante. Que antes de la crisis por la noche podían pasar más de 30 mercancías, y que ahora no llegaba a 15. En fin, esperemos que pronto esto pase y se normalice todo.

Por cierto, y siguiendo con la estación, es una maravilla, con su color verde claro, su marquesina, su playa de vías, vamos que os invito a visitarla y pasar una jornada trenera en sus instalaciones. Eso si, intentar que no sea día festivo.

viernes, 15 de mayo de 2009

FIN DE SEMANA FERROVIARIO: SEGUNDA PARTE VADOLLANO

2 de mayo: estación de Vadollano.

Vadollano es una estación, en la actualidad abandonada, donde antaño había un gran movimiento ferroviario. De hecho aún quedan restos y vestigios de su antiguo esplendor. Aparte de las tres vías operativas, hay seis más inutilizadas y dos que podrían utilizarse como vías muertas para alguna locomotora o dresina. Junto a éstas pueden verse vestigios de tres cargaderos, uno de balasto, otro de carbón y otro de ganado, según me comentó el amigo Manuel. Esta estación dada su importancia también tenía una placa giratoria, para la inversión de marcha de las locomotoras que servían de apoyo a los ascendentes, con su correspondiente depósito de locomotoras. De la placa giratoria apenas quedan vestigios, pues con las obras de adaptación y desdoblamiento de la línea entre Vadollano y Linares, quedó enterrada con los escombros. Desde esta misma estación hay una vista inmejorable de un puente metálico, del curvón previo al acceso norte de la estación, así como de todo el recorrido ascendente antes de llegar a la estación de Vilches, lo que permite, con bastante tiempo, ver los trenes descendentes procedentes de Despeñaperros.


A esta estación quería acudir desde hace bastantes años, pues al ser mis padres de la zona, cada vez que íbamos hacia Linares o Jaén, pasábamos junto a ella, y dada mi afición a los trenes siempre esperaba poder vislumbrar un tren. En fin, que el fin de semana festivo del primero de mayo, con la ocasión del día de la Madre y la visita a mis padres, me escapé a dicha estación a pasar una jornada trenera. Gracias a un colega, tenía la malla completa de circulaciones, con lo que sabía, con más o menos exactitud, el horario de paso por esta estación. Así pues, como desperté temprano, a las 9.30 me dirigí hacia la estación para llegar a las 10.10 y fotografiar antes de y media el primero de los trenes de pasajeros destino Madrid. Cual fue mi sorpresa que a los 4 minutos de llegar, y casi sin tiempo a prepararme pasó el químico procedente de Huelva y destino Vicalvaro, que tenía su hora de paso prevista hora y media después. No me pilló en la posición adecuada, pues quería estar en el anden principal y no en el central, pero pude al menos captar este mercancías arrastrado por dos locomotoras de la serie 269 y conocidas como japonesas. Os podéis imaginar que el nombre les viene por su origen de diseño.



Tras este primer encuentro, comenzó el desfile de largo recorrido y regionales que me tuvieron entretenido hasta la hora de comer, que decidí investigar y seguir un camino de tierra que había visto en el Google maps y que discurría en paralelo a la línea hasta prácticamente la estación de Linares. Tras hacer algunas fotografías en la estación y comer de manera extraordinaria a base de tapitas, regresé a Vadollano, esta vez por la carretera convencional, para no dañar más los bajos de mi coche.


Al llegar de nuevo a Vadollano para la “caza” de la tarde, coincidí con un matrimonio que llegó al mismo tiempo que yo. El hombre había vivido de pequeño en la estación, pues su padre había sido jefe de estación, y estaba recordando instantes de su niñez. Este me contó varias “hazañas” y lo conocido que era junto con su mellizo. Vamos una especie de Zipi y Zape. Tras su marcha y el paso del regional destino Jaén, apareció un señor acompañado de sus dos mascotas. En un primer momento pensé que había terminado de comer en el restaurante cercano de la estación y que estaba paseando a sus simpáticas mascotas. Pero estaba más que equivocado, pues se trataba de un miembro de la asociación de amigos del ferrocarril de Linares, que había ido a la estación a fotografiar el regional y el García Lorca. Este me contó varias historias más que interesantes de la estación y alrededores y pasamos un ratito de tertulia. En eso vimos llegar al García Lorca descendente, con sus nueve coches de viajeros. Así que nos preparamos y lo captamos. Fue un rato más que agradable y que me ayudo a pasar la tarde de una manera más amena si es posible. Tras su marcha busque una nueva posición, pues aún quedaba bastante tiempo para la siguiente circulación. Encontré una estupenda, y que he memorizado para mi próxima visita y que me permitirá fotografiar a los trenes a la entrada de la estación lado norte y en plena curva. Como me entró el cansancio, decidí no esperar y partí para la localidad de mis padres. Eso sí, cuando pueda regresaré a esta maravillosa estación.